¿Sabes qué tipo de contrato de trabajo tienes y qué condiciones implica?

 Actualmente, la mayoría de los trabajadores desconocen diversas cláusulas de sus contratos a la hora de firmar y la mayoría de las veces, existe cierto temor a preguntar por lo que al final muchas dudas quedan sin resolver.  

Antes de incorporarse en una empresa, los primeros aspectos que todo empleado debe considerar son las condiciones salariales, laborales y los beneficios que puede aportar esta nueva relación contractual. Por lo tanto, mi primer consejo es preguntar siempre cualquier duda ya que en definitiva, un contrato es un compromiso mutuo por parte de la compañía y del trabajador, y debemos tener en cuenta que nos encontramos en una situación de absoluta igualdad. Es importante resaltar que el empleado tiene derecho a ser informado y, por el bien común de ambas partes, esta nueva relación laboral debe cimentarse sobre una base de seguridad y confianza.

Estos son los aspectos importantes que deberías conocer que deberías conocer, en función de los distintos tipos de contrato a los que puedes optar a lo largo de tu trayectoria profesional.

  1. Tipos de contrato

    1. Indefinido , de duración indeterminada
    2. Temporal­:
      1. Por Obra y servicio: contratación para un proyecto o servicio concreto cuya duración no va a ser indefinida, pero que no se sabe exactamente cuándo va a finalizar.
      2. Eventual o circunstancias de la producción: contratación temporal para atender a las exigencias circunstanciales del mercado, acumulación de proyectos o exceso de pedidos aun tratándose de la actividad normal de la empresa, es decir, para cubrir el aumento cuantitativo puntual de la producción. La duración máxima de este tipo de contratación es de 6 meses, siendo obligación de la empresa prescindir del trabajador una vez cumplido el periodo de tiempo o proceder a realizar un contrato indefinido. 
      3. De prácticas: sirve para proporcionar práctica profesional adecuadas al nivel de estudios. Es la primera toma de contacto que tiene una persona en el entorno laboral. Su duración máxima es de 24 meses, siendo obligación de la empresa realizar un contrato indefinido o en caso contrario prescindir de la persona una vez finalizado este periodo.
      4. Interinidad: este tipo de contratos tiene como finalidad sustituir a un trabajador de la empresa con derecho a reserva del puesto de trabajo. Se realiza en casos de sustitución para bajas de maternidad, excedencias o bajas médicas, y su duración será en función de la reincorporación de la baja.
      5. Temporal para discapacitados: Las empresas pueden contratar de forma temporal para la realización de sus actividades a trabajadores con discapacidad igual o superior al 33% y pensionistas de la Seguridad Social con una pensión de Incapacidad permanente Total, absoluta o gran invalidez. Es obligatorio que estén inscritos como demandantes de empleo. 
  1. Periodo de prueba

Este periodo es optativo, pero suele ser habitual en todo tipo de contratos. El margen de negociación es diferente según el nivel del empleado, es decir, aquellos que ocupen un puesto más Sénior podrán negociar en ámbitos como los periodos de prueba, al igual que sucede con ciertos incentivos.

  1.  Condiciones salariales y categoría profesional

Es la base de cualquier relación contractual y es importante comprobar que coincide con la cifra pactada y si está expresada en neto o bruto. Vinculado a la retribución, se encuentra la categoría profesional, que debe estar acorde con la formación del candidato y no por debajo de su nivel.

El salario puede ir acompañado de ciertos “extras” como: las ayudas a transporte, comida o seguro médico. En este caso, al igual que sucede con los bonos asociados a objetivos, no es obligatorio reflejarlo por escrito.

  1.  Jornada y descanso vacacional

El contrato debe indicar el número de horas de dedicación y si se distribuyen en cinco días o en otro periodo. Además, es importante comprobar el número de días de vacaciones y que se corresponda con nuestro convenio laboral.

  1. Cláusulas adicionales

Normalmente, este tipo de cláusulas están relacionadas con la confidencialidad, exclusividad, derechos de autor o protección de datos. No suelen acarrear ningún tipo de problemática, pero el trabajador debe leer con detenimiento cada una de las cláusulas para conocer su nivel de implicación en diferentes aspectos de la empresa.

Aunque pueda parecer algo obvio, es importante que el nuevo trabajador disponga de una copia de su contrato y puede ser recomendable, comprobar en la vida laboral que todo está correcto.

En definitiva, el trabajador debe leer con calma su contrato y no firmar, si tiene algún tipo de duda. Tanto las compañías como las consultoras de selección son aliadas de los trabajadores y deben iniciar una relación basada en una confianza mutua. Aprovecho este artículo para invitar a nuestros lectores a consultar todas nuestras ofertas de empleo y nos ponemos a su disposición para resolver cualquier duda.