Incluso aunque tengas los nervios de acero y seas la persona con más confianza del mundo, las entrevistas de trabajo siempre son un momento de tensión. Tu entrevistador ya ha visto tu CV, le ha parecido atractivo y te ha llamado. Pero ¿qué hacer ahora para ser el elegido? ¿Cómo responder de manera correcta para ser el candidato perfecto? No hay una solución mágica y definitiva, pero puedes seguir algunos consejos para que te sientas más cómodo. ¡Verás como aumentan tus posibilidades de contratación!

Lo más importante es que vayas tranquilo. La persona que te entreviste intentará crear un buen ambiente para poder hablar contigo de tú a tú. A partir de aquí, lo más importante es la sinceridad, pero, sé equilibrado: el exceso de honestidad podría resultar contraproducente. Para que esto no te ocurra, te damos esas cinco frases que debes evitar en una entrevista de trabajo:

1.“Estudié esta carrera porque era lo que querían mis padres.” Esta respuesta transmite que te falta voluntad y capacidad para decidir por ti mismo. Además, sugiere que no tienes vocación alguna por la trayectoria laboral que has elegido. Si tu decisión no demuestra determinación o cualquier otra actitud positiva, es mejor que no especifiques las razones que hay detrás. Los entrevistadores van a buscar tus aptitudes personales en las respuestas que ofrezcas, preguntándote no tanto por tu trayectoria si no por cómo la has llevado a cabo. Para ello, es bueno que hables de momentos concretos de tu vida, tanto a nivel personal como profesional, donde consideres que has destacado por cómo desempeñaste tu papel.

2.“Cambié de trabajo porque nunca salía a mi hora.” Todo el mundo, incluido cualquier entrevistador, sabe lo importante que es disfrutar del tiempo libre, pero siempre hay periodos de más carga laboral y estrés.  Afirmaciones así sugieren que no eres capaz de gestionar épocas de picos de trabajo y pueden jugar en tu contra. Es mejor que transformes tu respuesta y que atribuyas ese cambio, a las oportunidades que te ofrecía o al reto que supuso.

3.“Quiero cambiar porque mi jefe me hace la vida imposible.” En RR.HH son muy conscientes de todas las circunstancias que se pueden dar en las relaciones interpersonales dentro del ámbito laboral. Los clientes, las fechas de entrega, el estrés… a veces se trabaja con presión y surgen roces; otras veces, dos personas no congenian bien y pueden chocar. Pero en cualquier caso, es mejor no mostrar de forma tan directa que has tenido conflictos con las personas con las que trabajabas, bien hayan sido cargos superiores o tus propios compañeros.

4.“Sí que hablo inglés, pero ahora no me siento preparado para hacerlo.” Si no te sientes cómodo para hablar un idioma extranjero es mejor que lo pongas en tu CV directamente ¡y haz todo lo posible para mejorarlo! Si el entrevistador percibe que no tienes el nivel que has indicado, jugará en tu contra y todo lo que hayas contado antes o vayas a decir después, perderá credibilidad.

5.“Me encuentro en búsqueda activa porque quiero ganar más dinero.” Es perfectamente normal que quieras mejorar tus condiciones económicas, pero da muy mala imagen que esa sea tu única motivación para cambiar de puesto. Indica falta de vocación y de interés por el trabajo en sí mismo. No hay problema en hablar del aspecto económico durante una entrevista, de hecho, es probable que el propio entrevistador te pregunte por tus expectativas salariales. En este caso, una buena estrategia sería responder con tu banda salarial actual y dar una cifra mínima con la que te sentirías cómodo. Además, siempre es buena idea estar informado de las bandas salariales del mercado para la posición a la que optas, atendiendo a la experiencia profesional y a la formación académica. De este modo, hablarás con propiedad y seguridad.

Si tienes un buen CV, actitud decidida y determinación, evitando estas frases en la entrevista aumentarán enormemente tus posibilidades de ser contratado. ¿Te sientes ya preparado para brillar en tu próxima entrevista de trabajo?