En el sector de Recursos Humanos, la dinámica de grupo es una modalidad de entrevista grupal en la que se reúne a un grupo limitado de candidatos, generalmente entre seis y diez participantes y, como mínimo, dos entrevistadores en una sala de reuniones o similar.

En muchos casos, se trata únicamente del primer filtro de un proceso de selección mucho más amplio, permitiendo conocer de cerca, bastantes rasgos de la personalidad de los candidatos.

Para su correcto desarrollo, los entrevistadores deben proponer un tema de debate, puede ser sobre una situación real o ficticia, y, generalmente, debe estar relacionado con la actividad de la empresa para la que se realiza la dinámica. En un tiempo limitado y preestablecido, el grupo de candidatos debe aportar soluciones innovadoras e ideas creativas para resolver el caso práctico que, posteriormente, serán analizadas por la empresa reclutadora. Más tarde los seleccionados deberán pasar por una o varias entrevistas personales en las cuales el reclutador tendrá la oportunidad de profundizar un poco más en determinadas características del candidato.

Aunque es uno de los tipos de entrevistas más temidas, es un método bastante recurrente para conocer las competencias de los perfiles más junior y para procesos de alto volumen, especialmente cuando se trata de áreas de venta, atención al cliente o similar. En este último caso, lo más idóneo es realizar una dinámica de grupo porque se convierte en la mejor herramienta para hacer una primera evaluación a un mayor número de candidatos al mismo tiempo. Además, algunas empresas lo utilizan también como metodología de evaluación interna para promocionar a los empleados dentro de la propia empresa.  

En cuanto al método de evaluación de las dinámicas de grupo, las habilidades más buscadas y analizadas por los reclutadores son la capacidad de liderazgo, de trabajo en equipo, resolución de incidencias, proactividad, nivel de interlocución, capacidad de influencia y escucha y dotes comerciales, entre otras. La importancia de cada una varía en función del perfil que la empresa requiera, por lo tanto y al contrario de lo que comúnmente se cree, no existe un prototipo ideal del “candidato perfecto”.

Es por ello por lo que antes de llevar a cabo cualquier dinámica, es importante definir con exactitud qué perfil necesita incorporar la empresa, y qué habilidades y comportamientos debe tener en cuenta para posteriormente, seleccionar a los candidatos que mejor las cumplan. Por todo ello, las características del tan buscado “candidato perfecto” deben conocerse antes de empezar la dinámica y los reclutadores deben ser capaces de adaptar esta definición para cada ocasión. Por ejemplo, en Page Personnel, en algunos procesos buscamos gente con mucho liderazgo y grandes dotes comerciales y, sin embargo, en otros lo que queremos es gente con más capacidad analítica y concreción.

En definitiva, aunque posteriormente los resultados obtenidos en las dinámicas de grupo necesiten ser completadas con entrevistas individuales, son una herramienta muy útil para formarse una primera impresión de los candidatos de una forma rápida y realista. Son fundamentales para conocer más y mejor algunos detalles en lo relativo a la parte relacional de los candidatos y permiten analizar el rol que asumen en un grupo, detalles que resultan más complicados valorar en una entrevista personal.

Ahora que conoces la finalidad de las dinámicas de grupo, ¿sabes ya cómo destacar en la próxima?

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