Durante el proceso de selección muchos candidatos demuestran una gran capacidad para presentarse de manera convincente a través del CV y de las entrevistas. Sin embargo, contar con una segunda o tercera opinión sigue siendo muy útil antes de tomar una decisión definitiva. ¿Cómo podemos conseguirlas? Solicitar referencias es una buena opción, ya que permiten confirmar la información que ha aportado el propio candidato, así como evaluar su potencial para encajar con la cultura de la empresa.

No hay que olvidar que comprobar referencias es también un aspecto necesario para cumplir con el proceso de diligencia debida en la contratación. De esta forma, si en el futuro algo no sale como se esperaba, tanto el departamento de Recursos Humanos como el responsable de contratación podrán demostrar que hicieron todo lo posible para garantizar que el candidato fuera el más idóneo. ¿Qué hay que tener en cuenta para comprobar las referencias?

1. Aspectos básicos

Empieza por confirmar los detalles esenciales: ¿cuánto tiempo trabajó con el candidato? ¿cuáles eran su cargo y responsabilidades? Es importante también comprobar cuál era su relación laboral (si era responsable directo, compañero u otros) y dónde trabajaba el candidato antes de llegar a la organización en la que coincidieron.

2. Información económica

¿Te interesa corroborar los aspectos económicos que previamente has comentado con el candidato? Es el momento de preguntar sobre el salario, los bonos, incentivos y cualquier otro detalle.  Puede ser que la persona de referencia no disponga de estas cifras, así que puedes sugerirle hacer un seguimiento posterior por teléfono o a través del correo electrónico.

3. Fortalezas

Es la ocasión perfecta para contrastar la información de la que dispones con la persona que ofrece referencias. ¿Qué aspectos destacaría de la labor del candidato en ese rol? ¿por qué le recomendaría? ¿qué aportó a la posición, al equipo o a la organización? Aprovecha también para confirmar detalles específicos que surgieron durante la entrevista.

4. Debilidades

¿Merece la pena ahondar en los puntos débiles del candidato? La respuesta es sí. Pregunta cómo se ha relacionado con el resto de los miembros del equipo: ¿ha tenido algún roce? Y de ser así, ¿cuál fue el motivo?

5. Personalidad

Una buena referencia puede darnos muchas pistas sobre cómo podría encajar el candidato en la organización. Algunas preguntas clave: ¿cómo es su ética de trabajo? ¿cuál es su formar de abordar los problemas? ¿volverías a contratar a esa persona?

Recuerda que la comprobación de referencias es un gesto de cortesía profesional y nunca una obligación, por lo que intenta ceñirte a los aspectos esenciales y que sea una conversación breve, siempre teniendo en cuenta que las personas de referencia suelen tener agendas muy ocupadas. En Michael Page, como parte de nuestra función dentro de los procesos de selección que llevamos a cabo para nuestros clientes, nos encargamos de comprobar las referencias de los candidatos y de garantizar que éstas aportan el máximo valor.

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