¡Enhorabuena! ¡Has conseguido el empleo!  El primer día de trabajo es casi tan importante y crucial como la entrevista que ya superaste. Sigue estos 6 consejos y brilla durante el primer día en tu nuevo puesto de trabajo.  

Llegar con tiempo te dará puntos extra. Si el trayecto de tu casa a tu nuevo puesto de trabajo es un recorrido nuevo que no estás acostumbrado a hacer, es importante que, la noche antes, calcules el tiempo de manera que llegues a tu trabajo con 15 minutos de antelación. Así, si surge un imprevisto, si aumenta el tráfico o si te pasas de parada de autobús, llegarás a tiempo. La hora de llegada el primer día es importante. Llegar con antelación demostrará que tienes ganas de empezar a trabajar y aprender. Si llegas tarde, aunque haya sido por una causa ajena a ti, no dará una buena primera impresión.

Prepara tu vestimenta con antelación. Es importante que la ropa que vistas durante el primer día de trabajo vaya acorde con tu personalidad y te haga sentir cómodo, pero que a la vez te defina como una persona trabajadora y comprometida. Durante el primer día normalmente hay muchas presentaciones rápidas, por eso el mensaje que lances con tus prendas es importante: “El estilo es una manera de decir quién eres, sin tener que hablar”.  Si no estás seguro sobre cuál es el código de vestimenta, llama al departamento de Recursos Humanos días antes de incorporarte y sal de dudas.

Una mente abierta puede marcar la diferencia al hablar y tratar con tus nuevos compañeros o con tu jefe. Acabas de aterrizar en un nuevo empleo y debes hacerlo con la mente abierta. No compares a tus nuevos compañeros de trabajo con los anteriores, ni les juzgues antes de tiempo. Trata de fijarte en todo e intenta aprovechar cada oportunidad para aprender algo nuevo. Tener una menta abierta es clave para adaptarte a tu nuevo puesto y a la empresa y, cuanto más rápido lo hagas, antes empezará a crecer tu productividad. Demuestra tu curiosidad y ganas de aprender.

Prepárate una presentación de ascensor. Muchos de tus nuevos compañeros querrán conocerte, saber quién eres, dónde trabajabas antes… Ten en cuenta que durante el primer día te harán varias veces las mismas preguntas, por eso es importante que puedas resumir toda esa información para ser capaz de presentarte en una conversación de ascensor, en 30 segundos.

Sonríe, sonríe y sonríe. Lo más importante es que disfrutes durante el primer día de trabajo. Has pasado por un proceso de selección y has conseguido el empleo que deseabas, estás feliz y tus compañeros y jefes deben percibir que te enfrentas a tu nuevo trabajo con energía, optimismo y ganas.

Por eso, sonríe cuando llegues, cuando te presenten a tus nuevos compañeros y cada vez que se dirijan a ti a lo largo del día. Contagiarás entusiasmo y ayudarás a crear un ambiente de trabajo positivo, distendido y ameno. Recuerda que durante el primer día probablemente no te recordarán por tus habilidades en el trabajo, sino por tu actitud y por tu facilidad para relacionarte con los demás.

Escucha, observa y pregunta. Te explicarán muchísimas cosas y lo más importante es que escuches con atención. Para demostrar interés y proactividad es recomendable que no te limites a asentir después de todas las explicaciones, sino que hagas preguntas. Esto demostrará curiosidad, ganas de aprender y empezar a trabajar. Si lo necesitas, anota en un cuaderno lo más importante de las explicaciones que te están dando, pero no seas insistente pidiendo que te repitan la explicación. 

Si necesitas más consejos sobre el comienzo de un nuevo trabajo, puedes contactar con nosotros e intentaremos resolver todas tus dudas.