El Feng Shui es una antigua filosofía proveniente de China. Su significado es “fuerza vital” y analiza la organización y diseño de los entornos que nos rodean para facilitar el flujo óptimo de la energía. Pero ¿realmente funciona? Muchos opinan que sí, que cada uno de nosotros estamos rodeados por un campo energético y que en base a cómo esté configurado nuestro entorno, conseguiremos potenciar este flujo de energía vital.

Si tenemos en cuenta que gran parte de nuestro tiempo lo pasamos enfrente de nuestro escritorio, un espacio cargado de distintos tipos de energía y donde debemos saber gestionar el estrés, ¿por qué no probar y aprovechar las ventajas de este arte milenario.

Seguro que te hemos despertado cierta curiosidad. Sigue leyendo porque a continuación, te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a crear un ambiente armónico y a ser más positivo y  resolutivo frente a todas las tareas de nuestro día a día. ¡Ponlo en práctica y observa los resultados por ti mismo!

6 principios básicos del Feng Shui que puedes implantar, de manera sencilla, en tu entorno de trabajo:

  1. El escritorio es uno de los muebles más importantes. La disposición, forma y ubicación de los diferentes elementos, resultan muy importantes para aumentar la concentración y la creatividad. Por ejemplo, es recomendable que detrás de nuestra mesa haya una pared y no una puerta o que la ventana no quede a nuestra espalda. También, aprovechar al máximo la luz natural, de ahí que se aconseje colocar la mesa de lado y nunca de espaldas a la ventana.
  1. Los colores son fundamentales. Una combinación óptima de la gama cromática puede ayudarnos y mucho. Por ejemplo, el azul inspira calma, el verde pálido incita a la creatividad, el blanco genera limpieza y profundidad; y un gris suave transmite sofisticación. Nunca utilicemos colores estridentes ya que, de manera subliminal, potenciarán nuestra falta de concentración.
  1. El poder de las plantas. Las plantas ayudan a purificar el aire y como consecuencia, aumentan la concentración. Algunos ejemplos de plantas que puedes tener, según los principios básicos del Feng Shui, son: Palm ArecaBoston Fern o Bambú. En general, las plantas de interior tienden a eliminar toxinas dañinas del aire.
  1. Los materiales que utilizamos afectan a nuestra energía. El Feng Shui consta de 5 elementos: tierra, madera, metal, fuego y agua. Su combinación y uso facilitarán un flujo de energía adecuado:
  • La tierra transmite estabilidad y podría estar presente en objetos de cerámica, suelos de baldosas o cuadros de paisajes.
  • La madera simboliza la energía y calidez presente en puertas, mesas o cuadros.
  • El metal se asocia con la concentración y riqueza. Lo encontramos en lámparas y objetos de formas curvas o esféricas.
  • El fuego se relaciona con la iluminación, claridad o energía. Podría estar presente en cuadros con elementos decorativos con tonos rojos o incluso, encendiendo una simple vela.
  • El agua está relacionada con el movimiento y la fluidez. Es bueno contar con elementos como espejos, cristales o incluso fuentes de agua.
  1. La música proveniente del Feng Shui sirve como relajante y terapia antiestrés. A través de la música generaremos un ambiente más positivo. Siguiendo los 5 elementos que anteriormente comentábamos del Feng Shui (tierra, madera, metal, fuego y agua) éstos se relacionan respectivamente con los órganos de nuestro cuerpo (bazo, pulmón, hígado, corazón y riñón). Te preguntarás, ¿qué tiene que ver esto con la música? Pues bien, en el Feng Shui todo está relacionado. Los diferentes, tonos, melodías, sonidos o instrumentos que se utilizan en sus composiciones musicales, tienen como objetivo relajar estos órganos para que funcionen de manera más eficiente. Sorprendente, ¿verdad?

Finalmente, también encontramos elementos que, aunque son necesarios, debemos ubicarlos en los sitios adecuados. Nos referimos a todos aquellos que generan un ambiente cargado de iones y de electricidad como: los aires acondicionados, las impresoras y los ordenadores. Es inevitable no tenerlos, pero sí podemos ubicarlos en zonas separadas o anexas a nuestros puestos de trabajo. Por ejemplo, está completamente prohibido ubicar el aire acondicionado encima de nuestra mesa. 

Ya conoces algunas de las técnicas más comunes del Feng Shui. Si las pones en práctica, la armonía en tu entorno de trabajo está asegurada. Podrás sentir un ambiente más inspirador y mantener tus niveles de bienestar siempre bien cargados. Aplicar estos principios te ayudará a mejorar tu autoestima y motivación. Y no solo eso, también a ser más productivo. ¿Por qué no probar?