¿Acabas de volver de vacaciones? Este es probablemente uno de los inicios de curso más complejos a los que nos hemos enfrentado nunca, sobre todo, porque muchos de nosotros no sabemos cómo será nuestro día a día dentro de apenas unas semanas.

¿Habrá vuelta a las oficinas masiva o seguirá siendo preferente el teletrabajo? ¿Cómo vamos a trabajar a partir de ahora? Si tú también te haces estas preguntas y no poder planificar te genera estrés, te proponemos consejos teniendo en cuenta tres escenarios distintos.

Plan A: vuelta a la “normalidad”

Eres de los que recuperas, en cierto modo, su antigua normalidad y tienes que enfrentarte a tu rutina pre-pandemia. ¿Qué deberías tener en cuenta?

  • ¿Dispones de toda la información? Lo primero que deberías hacer es asegurarte de que posees el protocolo de la compañía con respecto al COVID-19 perfectamente actualizado y tienes claros todos los aspectos. ¿Se mantiene tu horario de entrada y salida? ¿Puedes comer en tu lugar de trabajo? ¿Cómo y dónde puedes reunirte con tus compañeros?
  • Haz memoria y evalúa posibles cambios. Repasa mentalmente los horarios y logística que seguías hace unos meses y piensa si, con las condiciones actuales, puedes mantenerlos o deberías modificarlos. También es momento de pensar cuál será la mejor forma de desplazarte a tu lugar de trabajo: transporte público, coche, etc.
  • Replantéate tu forma de trabajo. Es posible que, si llevas meses trabajando desde casa, algunos de tus hábitos hayan cambiado. Quizá hayas descubierto nuevas fórmulas para concentrarte o ser más productivo que puedas empezar a aplicar a partir de ahora en la oficina.

Plan B: retorno mixto

Tu compañía ha descubierto los beneficios del teletrabajo o, simplemente, sus instalaciones no pueden acoger a todos los empleados y cumplir la distancia de seguridad. A partir de ahora tu día a día combinará en cierta medida el trabajo presencial y a distancia. Esto es lo que debes tener en cuenta:

  • Los turnos marcarán tu ritmo. Para poder garantizar el aforo de las instalaciones son muchas las compañías que están implantando sistemas de turnos, ya sea a través de aplicaciones en las que los empleados pueden apuntarse según sus preferencias o utilizando otros métodos. Es fundamental que conozcas tu turno y lo respetes en todo momento para preservar tu salud y la del resto de tus compañeros.
  • Agenda personalizada. Invierte tiempo en adaptar tu agenda al sistema de turnos para obtener el mayor beneficio de esta fórmula mixta. Así, puedes aprovechar los días que vayas a la oficina para mantener reuniones con los miembros de tu equipo con los que vayas a coincidir y dedicar las jornadas de teletrabajo a tareas individuales.

 

Plan C: teletrabajo indefinido o a largo plazo

Tu empresa ha decidido prolongar el teletrabajo o perteneces a algún colectivo para los que se contempla esta fórmula de forma preferente. Es momento para analizar qué aspectos puedes mejorar a partir de ahora.

  • Horarios racionales y saludables. Trabajar y vivir en el mismo espacio ha conllevado que, en muchas ocasiones, a muchas personas les haya costado delimitar ambas facetas. Ahora es una buena ocasión de establecer un horario realista, que te permita desconectar del trabajo y mantener un estilo de vida saludable. En esta línea, puedes consultar si tu empresa ha implantado horarios de trabajo flexibles o tiene previsto hacerlo.
  • Tu casa es ahora tu oficina. Aunque comenzó como una solución temporal, finalmente el trabajo en casa va a alargarse en el tiempo, así que es fundamental que estés cómodo.  Además de acondicionar un espacio, hay pequeños detalles que te pueden ayudar a trabajar mejor. Quizá la pantalla o la silla que tienes en tu oficina, unos auriculares que te permitan mejorar el sonido en tus reuniones virtuales o simplemente contar con material de oficina pueden hacerte tu día a día más fácil.

 

¿Estas recuperando la rutina? En nuestro blog te contamos las últimas tendencias para tu desarrollo profesional.