En búsquedas de empleo que se alargan más de lo deseado muchos candidatos pueden perder de vista sus objetivos y pueden dejar de impulsar sus esfuerzos para encontrar ese puesto ideal.

Si actualmente estás buscando trabajo, comprueba que no has caído en estos siete malos hábitos.

1. Utilizar siempre el mismo CV

Cuando estás enviado constantemente tu CV a diferentes empresas, puede ser muy tentador enviar el mismo CV cada vez. Aunque tu CV siempre va a ser bastante similar, es importante adaptarlo a cada solicitud. Por supuesto, siempre siendo honesto, debes asegurarte que resaltas las habilidades y la experiencia más relevantes para el puesto en cuestión.

2. Utilizar siempre la misma carta de presentación

Como en el caso anterior, no escribas una carta de presentación estándar y luego la uses una y otra vez. Asegúrate de escribir una carta de presentación detallada que sea específica para cada puesto y empresa.

3. No tener claro tu objetivo

Puede ser tentador solicitar cualquier tipo de trabajo aunque no sea muy relevante con el conjunto de tus habilidades, este enfoque, sin objetivos concretos, puede ser improductivo. Analiza tu carrera profesional: ¿Qué es lo que quieres de un puesto y qué te puede ofrecer? Ten en cuenta la combinación de tus habilidades únicas con tu experiencia y piensa en el tipo de puesto que te gustaría. Asegúrate de solicitar puestos de trabajos que realmente sean adecuados para el conjunto de tus habilidades y que realmente estés dispuesto a realizar.

4. Tu método es repetitivo

No te quedes atascado en la rutina a la hora de buscar empleo utilizando los mismos canales día tras día. Amplía tu red de contactos y adopta nuevos métodos y recursos para buscar oportunidades. Por ejemplo, no te limites a las plataformas de empleo o publicaciones, pregunta por ahí y busca en internet diferentes lugares para tener acceso a puestos vacantes. No te olvides de las redes sociales, ya que ahora muchas empresas anuncian sus vacantes a través de Twitter y Linkedin.

5. No hacer seguimiento

Si estás en contacto con una empresa de selección, toda tu comunicación debe ser canalizada a través de tu consultor de selección. Siempre que sea posible, podrán darte su opinión sobre ciertas solicitudes. Sin embargo, si estás solicitando diferentes trabajos por tu cuenta, puede ser difícil de organizar y de mantener un seguimiento después de la entrevista, es importante tener un listado con las ofertas a las que has aplicado para ir revisando el estado de las candidaturas en las webs.

Si has tenido una entrevista, es perfectamente razonable hacer un seguimiento con el empleador, ya que esto puede mostrar tu entusiasmo con el puesto. Es positivo conseguir un feedback, cuando sea posible por su parte, ya que es muy importante para perfeccionar tu técnica de entrevista.

6. Pérdida de confianza

Si has sufrido algunos rechazos de ofertas, es fácil sentirse desanimado y que tu rendimiento en las entrevistas se pueda ver afectado. Recuerda, en un mercado competitivo, puede haber factores externos que entren en juego y que te hagan perder una oportunidad. Por ejemplo, alguien con un poco más de experiencia podría haberse cruzado en el camino sin tener que ver con tu rendimiento. Intenta tener una actitud positiva y confianza en tu CV, el empleador lo percibirá.

7. Entrevistas sin preparación

Si estás consiguiendo varias entrevistas es porque estás enviando solicitudes firmes. Por lo tanto, no te des por satisfecho y prepárate para cada una de ellas. Una buena preparación puede marcar la diferencia entre tu entrevista y tu competencia. Infórmate sobre la empresa que te va a entrevistar, piensa en cómo tu experiencia se relaciona directamente con ello y prepara algunas respuestas a las posibles preguntas.

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